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Salud - Gastrointeritis

Salud - Gastrointeritis   La inflamación de la mucosa del estómago se denomina gastritis, mientras que la de los intestinos se conoce como enteritis.

Cuando son ambos órganos los afectados se produce una gastroenteritis, que es la irritación e inflamación del conjunto del tracto digestivo.

 Secciones
  Definición Síntomas
  Tratamiento Gastrointeritis en el anciano

 Definición

La inflamación de la mucosa del estómago se denomina gastritis, mientras que la de los intestinos se conoce como enteritis. Cuando son ambos órganos los afectados se produce una gastroenteritis, que es la irritación e inflamación del conjunto del tracto digestivo.

Habitualmente, la gastroenteritis está causada por una infección vírica, que se transmite con facilidad de una persona a otra por contacto individual, sin mediación de alimentos ni bebidas. Por lo general, estas infecciones provocan vómitos, que pueden ir acompañados de diarrea, y tiene una duración media de 24 a 36 horas.

Las bebidas y los alimentos contaminados por microbios también pueden producir gastroenteritis. La ingestión de setas o de bayas no comestibles, que contienen sustancias tóxicas, así como los excesos en la comida o en la bebida, y las aspirinas, los laxantes o los alimentos condimentados en exceso, pueden dar lugar a distintos tipos de gastroenteritis. Asimismo, algunas personas son alérgicas a ciertos alimentos, como los mariscos, los huevos, como los mariscos, los huevos o la carne de cerdo, entre otros, que pueden provocarles gastroenteritis.

Otra causa posible de esta enfermedad es la alteración de la flora bacteriana natural del tracto digestivo. Cuando una persona padece una dolencia que la debilita, o si cambia su dieta de manera radical, puede alterar este equilibrio y algunas cepas bacterianas se reforzarán a costa del debilitamiento o de la desaparición de otras, con el resultado de una indisposición. También los antibióticos pueden tener un efecto parecido, ya que actúan sobre la población bacteriana intestinal, alterando su equilibrio natural.

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 Síntomas

Cuando usted padece de gartroenteritis, puede presentar uno o más de los siguientes síntomas:

• Fatiga
• Escalofríos
• Pérdida del apetito
• Náuseas
• Vómitos
• Retorcijones en el estómago
• Diarrea
• Fiebre ligera
• Dolores musculares.

La enfermedad puede desarrollarse en unas horas o puede comenzar repentinamente con dolor de estómago, vómitos o diarrea.

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 Tratamiento

El tratamiento de urgencia se basa en la rehidratación; otro aspecto complementario es la dieta. Los antibióticos y antidiarreicos tienen sus indicaciones específicas y en ocasiones son ineficaces o están contraindicados

Rehidratación
Es el principal elemento terapéutico, ya que en la mayoría de los casos al ser cuadros autolimitados, permiten sobrellevar la enfermedad sin mayores consecuencias, si se mantiene un adecuado nivel de hidratación durante unos días. En los casos leves y moderados puede realizarse por vía oral.
En las situaciones leves, el tratamiento puede realizarse en el domicilio y no es necesario emplear soluciones específicas, aunque se recomienda que sean soluciones que contengan sodio y glucosa, con el fin de aprovechar el mecanismo de cotransporte en la absorción de agua- sodio- glucosa- aminoácidos. Pueden emplearse agua e infusiones, refrescos sin cafeína, zumos o soluciones para rehidratación en deportes.

Estas soluciones de alto contenido energético no deben emplearse en grandes cantidades para niños de corta edad , puede producir el "squash drinking syndrome" anorexia, diarrea, no ganancia de peso

En los casos moderados, deben utilizarse soluciones específicas, como la de la OMS, que contienen sodio, glucosa, bicarbonato, y potasio en cantidades similares a las que ocasionan las pérdidas intestinales. La solución de la OMS se prepara en un litro de agua , con 20 g de glucosa, 3,5g de Cl Na, 2,5g de bicarbonato sódico y 1,5 de ClK. Aunque haya náuseas, la reintroducción de pequeñas cantidades como 1 cucharada cada 10 min , y luego pequeños sorbos, es de gran ayuda. En caso de deshidratación moderada, pero con persistencia de los vómitos, también deben recibir rehidratación.

En los casos severos debe utilizarse la via parenteral. Hay que tener en cuenta que según los tipos de diarrea las pérdidas hídricas pueden alcanzar entre 10 y 200 ml/kg peso corporal/ día, lo cual supone para un niño de 20 kg de peso corporal , unas pérdidas de hasta 4 l, y para un adulto más de 14 l, lo cual supone un 20% del peso corporal. Una deshidratación de esta magnitud y que ocurre en horas , puede constituir una situación de emergencia aunque en el contexto general de las gastroenteritis es excepcional , no lo es en las diarreas coleriformes .Para los pacientes con deshidratacion severa, ( pérdida de peso > 10% o alteraciones del sensorio ) se precisa rehidratación parenteral. El Ringer lactado es el deseable para reposición de volumenes elevados. Como alternativa puede utilizarse una combinación con la adición a una solución de Cl Na hiposalino , de bicarbonato y ClK.

Como regla general en deshidratación severa recibirán 100 ml/kg (unos 7 l para un adulto) rápidamente en 4-6 horas o en 2-4 horas si hay shock. En deshidratación moderada la cantidad es 50-75 ml/Kg. (34).En casos de deshidratación severa, se usará la solución OMS que tiene una composición similar a la de las perdidas gastrointestinales, mientras que los refrescos , además de contener cantidades insuficientes de Na y bicarbonato tienen una osmolaridad elevada lo cual puede agravar las pérdidas hídricas.

Alimentación
En general debe mantenerse la ingesta durante los episodios de diarrea. Incluso en los casos con naúseas y vómitos, debe mantenerse, en cuanto sea posible, aunque sean pequeños sorbos de líquidos, que ayudan en la rehidratación.
Contrariamente a la creencia popular , la ingesta de alimentos no agrava la diarrea , no prolonga la evolucion de la enfermedad y es una fuente de calorías para contrarrestar el estado hipercatabólico asociado a la diarrea. En los niños que no estén deshidratados deben continuar con una dieta adecuada a su edad. Los niños que esten deshidratados , también deben recibir una alimentación adecuada en cuanto hayan sido rehidratados. Más del 80% de los niños con diarrea , toleran la leche entera, que puede emplearse, si se vigilan los signos de malabsorción .En los adultos, sin embargo, deben evitarse la leche ,los alimentos que contengan lactosa, cafeína, frutas que no estén maduras, y fármacos que produzcan diarrea. Se toleran bien los carbohidratos complejos arroz, cereales, patata, las carnes magras, y algunas frutas , en una dieta algo más amplia que la clasica dieta BRAT ( bananas, arroz, manzana y tostadas).

Antibióticos
Los antibióticos, están indicados raramente en la diarrea infecciosa a pesar de la existencia de invasión e inflamación. De hecho el tratamiento antibiótico debe evitarse en la mayoría de los casos, ya que puede prolongar la duración de la excreción fecal de gérmenes y por tanto la contaminación, y favorece la aparición de resistencias . La mayoría de los casos se resuelve por los mecanismos de defensa del huésped.
No obstante el tratamiento antibiótico está indicado en las situaciones en las que ha demostrado claramente : reducción de la excreción fecal de gérmenes, resolución de infecciones que amenazan la vida ,reducción de la duración en diarrea prolongada, aceleran la recuperación . Además de en estos casos el tratamiento antibiótico se recomienda en ancianos, colitis seudomembranosa, infecciones por protozoos y enfermedades de transmisión sexual, pacientes con disentería y siempre que haya afectación del estado general o sospecha de bacteriemia.

Antidiarreicos
En general no deben emplearse los antidiarreicos en la diarrea inflamatoria, con heces sanguinolentas, ya que puede empeorar o prolongar el cuadro. No se recomiendan los anticolinérgicos por los efectos secundarios. Los absorbentes como caolín y pectina , disminuyen la fluidez de las heces , pero no su contenido en agua , ni el volumen total de las mismas, por lo que solo son efectivas en el tratamiento de los síntomas.
De entre los antidiarreicos que pueden utilizarse para el alivio de los síntomas en caso de persistencia o severidad de los mismos tras 24-48 horas, es de elección el subsalicilato de bismuto. Este tiene propiedades antisecretoras, aumenta la reabsorción de agua y sodio, contrarresta la acción de las enterotoxinas y tiene propiedades bactericidas.
Los derivados de los opiáceos como la loperamida y difenoxilato de atropina, inhiben la motilidad intestinal y aumentan la absorción de sodio y agua, disminuye el numero de deposiciones y los retortijones , pero deben utilizarse con precaución en la diarrea inflamatoria, ya que pueden producir empeoramiento o prolongación del cuadro.

Probióticos
Se han empleado Lactobacillus, bifidobacterias y Sacharomyces boulardi en la diarrea, con resultados favorables tanto para la prevención en situaciones de riesgo como para el tratamiento, aunque el nivel de evidencia de eficacia, no permite recomendar su uso rutinario Se ha empleado Lactobacillus casei en gastroenteritis viral infantil, con acortamiento de la fase de diarrea

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 Gastrointeritis en el anciano

La diarrea es frecuente en el anciano y ,aunque infravalorada, puede tener consecuencias fatales. Como indica Bennett " Quizá se subestimen las repercusiones que pueden tener en un organismo frágil , el efecto de varias horas de hipotensión secundaria a diarrea intensa. Siendo en ellos frecuentes las enfermedades asociadas , la hipotensión puede poner en marcha insuficiencias orgánicas o infarto, que sean, incluso una vez corregida la diarrea, la causa la muerte."

Ocurre en la comunidad en forma de casos aislados y en instituciones, en este último caso de forma epidémica. De la incidencia en la comunidad da una idea el que en un informe del Centro de Control de Enfermedades (CDC) sobre 28.538 gastroenteritis, entre 1979-87, el 51 % ocurrieron en mayores de 75 años. El aumento fue estacional tanto en niños como en ancianos, lo que sugiere un origen infeccioso. En otro informe sobre 87.181 hospitalizaciones , la gastroenteritis estaba entre las tres primeras causas como diagnóstico al alta. Sobre 514 fallecimientos , el 85% fue en mayores de 60 años. La arterioesclerosis les predispone a mayor morbilidad y secuelas como efecto de la deshidratación. Un informe de la OMS, indica un aumento en la mortalidad de un 400% en japoneses de más de 75 años, lo que justifica que se realicen esfuerzos para identificar a los agentes etiologicos.

Las principales medidas son:


  • investigación.
  • implementar medidas contra la diseminación de patógenos, en instituciones como centros de dia, hospitales.
  • inicio precoz de la rehidratación oral.
  • en el futuro de perfeccionarán las vacunas entéricas , contra patógenos específicos.

    Aunque la edad, no es en sí un factor de riesgo, se asocia con otros factores concomitantes que sí lo son. Entre estos factores están la estancia en residencias,mayor uso de medicamentos, y la mayor incidencia de neoplasia e isquemia mesentérica que en adultos más jovenes.

    Diarrea en residencias
    En la sociedad occidental el número de personas de edad avanzada que viven en residencias, aumenta progresivamente. Más de 2 millones de personas viven en residencias en USA. Esto es en sí un factor de riesgo identificado para gastroenteritis, debido a las siguientes circunstancias: los trabajadores suelen compartir su jornada de trabajo en hospitales, es alta la tasa de reingresos de residentes procedentes de hospitales , son frecuentes las actividades en grupo fomentadas como actividad socializadora, y las visitas, existen numerosos casos de incontinencia fecal-oral, todo lo cual favorece la diseminación de patógenos. Los casos secundarios a otras causas exógenas como tratamiento con fármacos sobre todo los antibioticos , y nutricion enteral, son muchos menos.

    Evaluación en el anciano
    El objetivo de la evaluación es iniciar el tratamiento antes de que la deshidratación sea clínicamente manifiesta. Se centrará en la historia clínica antes que en el coprocultivo, reservado para casos severos o prolongados o estudios epidemiológicos.La historia de dirigirá a identificar causas medicamentosas o, causas no infecciosas como enfermedad inflamatoria intestinal, o isquemia intestinal,que pueden desarrollarse por primera vez en su vida, en el anciano.

    En la exploración es de gran interés el identificar a aquellos con cambios significativos en el estado mental o con dolor abdominal , que impedirá la rehidratación oral y exigirá la evaluación en el hospital .Los signos clínicos de deshidratación observables en el adulto sano y en el niño, son , en el anciano, inexistentes, impracticables o no fiables. La pérdida de elasticidad de la piel y la sequedad de la lengua puede ser efecto de la edad avanzada o de la medicación. La hipotensión ortostática suele ser no explorable por dificultades técnicas secundarias a limitación de la movilidad, o no valorable por interferencia con alteraciones neurológicas, cardiovasculares o medicamentosas.

    La exploración abdominal en cambio, es mucho más interesante. La identificación de resistencia y distensión obliga a descartar otros cuadros frecuentes como obstrucción intestinal, apendicitis o isquemia mesentérica. El megacolon tóxico por C. difficile puede presentarse sin diarrea. El tacto rectal puede mostrar impactación fecal o ser útil para una prueba de sangre oculta. Las pruebas de sangre oculta negativas, no eliminan la posibilidad de diarrea invasiva.

    Al igual que ocurre con los signos clínicos, los datos de laboratorio habituales, que en el adulto sano resultan útiles, son, en el anciano, no fiables. Por ejemplo, el hematocrito puede estar normal en un anciano deshidratado como efecto de una anemia anterior. El nivel de cretinina sérica puede ser normal, al ser los niveles habituales muy bajos, debido a la pérdida de mása muscular y malnutrición.

    La elevación de la urea sérica o la relación BUN/creatinina, son sólo indicadores brutos de deplección de volumen intravascular. La determinación de la densidad específica del plasma es útil, pero no disponible, de urgencia , en muchos laboratorios. Quiza el test de laboratorio menos útil para la valoración de un caso aislado de diarrea sea el coprocultivo; debe reservarse para casos con fiebre elevada, sospecha de sepsis, pacientes con HIV. No es adecuado el indicar un coprocultivo, solo porque un paciente , en una residencia, presenta una deposicion diarreica, ya que los pruebas realizadas habitualmente, no suelen identificar al agente en casos aislados.

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